RT Myriad - шаблон joomla Joomla

Masaryk TV

masaryk

El Mezcal es una joya líquida, raíz de vida, huella de historia que pasa; Saca Palabras, Quiéreme Mucho, Convite, El Rey Zapoteco, La Locura, Bruxo, Tierra de Canto y muchos más, hijos de Mayahuel, hacen hoy la delicia de todos aquellos que hemos quedado encantados con el sabor del mezcal.

La invitación a este extraordinario Estado hecha por Eduardo Barcarcel, VP de Relaciones Públicas de Ogilvy, era muy prometedora, ya que al hablar con mi querido amigo me dijo: “Conoceremos el corazón del mezcal, bebida caída del cielo, deliciosa y genial. Nos adentraremos en los Mezcales de Oaxaca”. Inmediatamente dije que si.

Llegar a Oaxaca es entrar en una línea paralela en el tiempo, en donde las horas y los minutos se diluyen haciendo de cada momento un espacio de tiempo lleno de belleza, color, acercamiento con nuestras raíces y entendimiento de muchos temas sociales en nuestro país. Durante el recorrido a la Hacienda Guegorene, Río de Sangre en Zapoteca, a 1800 metros sobre el nivel del mar, viajamos durante 3 horas durante las cuales rodamos por carretera pasando por San Pedro Tabiche, en los Valles Centrales de Oaxaca, en donde se elaboran los más hermosos alebrijes, después por caminos sinuosos, y finalmente, por caminos en donde el chofer demostró una pericia sensacional. Durante el trayecto quedé impresionada por los miles de metros de cables de luz tirados como venas que se extienden por doquier, invadiendo plantas, riachuelos y todo lo que tocan, símbolos de modernidad tendidos sobre tierras milenarias en donde pronto llegarán los postes que los puedan levantar.

La Hacienda Guegorene es una sorpresa, un oasis en medio de la nada, en donde encontramos palmeras, plantas y hermosas flores en un lugar mágico, Alberto, dueño del lugar nos platica esta historia digna de contar: “Mi abuela era una mujer ruda, Mezcalera, la cual a lomo de burro, llevaba sus garrafas de mezcal por caminos hasta llegar a la parada del tren para venderlo clandestinamente,  mi abuelo, minero y ocupado en la busca de oro, se ocupaba de su sueño en lo que mi abuela mercadeaba con el mezcal”, Alberto hoy por hoy, el compadre de casi 300 familias, nos dice: “Mi labor es social y ahora como empresario mezcalero estoy iniciando mi labor de comercialización. Mis botellas y el mezcal que llevan dentro son 100% artesanales, vengan, vamos a ver a los muchachos trabajar”. Caminamos a un terreno en donde 4 hombres estaban golpeando con mazos la pulpa del agave. “¿Cuanto tiempo trabajan diario haciendo esto?” “Todo el día”, nos respondieron. Después de observar a estos hombres trabajando sin parar pasamos a un porche en el jardín en donde Fausto, un jóven artesano pinta a mano cada una de las bellísimas y coloridas botellas a la usanza de los alebrijes, las hay en rojo con colibríes amarillos que vuelan llenos de regocijo, o con un manto verde envuelviendo al mezcal, también en morado un tapir juega contento; que delicadeza, que grandeza y que honor poder conocer a toda esta gente detrás de estas botellas. El jóven artesano nos platica que en el pueblo todos empiezan a pintar desde niños, es una tradición que pasa de padres a hijos y no se ha detenido durante generaciones. El Mezcal Quiéreme Mucho tiene de los mejores ensambles que hay en el mundo del mezcal, valiendo estos elixires cada peso que se cobra. una belleza. Ambrosio Muñoz Ramírez es el Maestro Mezcalero de Quiéreme Mucho el cual se siembra, cosecha, produce y envasa en la Hacienda Guegorene en el Municipio de San Pedro Taviche, Distrito de Ocotlán. Esta belleza al paladar se produce en ollas de cobre, con monteras de cobre y barro, Tinas de madera, Horno de piedra, Molienda a mano y en rueca de piedra tirado por caballo, el agua que se utiliza para su proceso pertenece a los manantiales de la misma Hacienda. ¿Como no pagar lo que cuesta?.

http://masaryk.tv/188534/mezcales-de-oaxaca-sabor-que-vive

foto8r
 
 

Mexico Desconocido

portada

EL RETORNO DEL MEZCAL

Luego de pasar el pueblito de San Pedro Taviche, llegamos a la Hacienda Guegorene, una suerte de vergel en medio de cerros áridos. Entonces, Eduardo nos relató un poco la historia del lugar. La edificación fue efectivamente una hacienda en el siglo XVII De aquella época sobreviven un par de arcos de ladrillo, una capi-llita de aires barrocos (ahora dedicada a Nuestra Señora de Juquila, el mejor secreto de la hacienda) y algunos cuartos. En la primera mitad del siglo XX, Charles H. Skidmore, abuelo de nuestro anfitrión, compró la pro-piedad –entonces en ruinas– y poco a poco la fue arreglando. Sus descendientes continuaron esta tarea y hoy es un cómodo refugio lleno de árboles y tranquilidad. Muchas áreas son nuevas, pero armonizan perfecta-mente con el trazo y las partes del siglo XVIII.

Aparte de la arquitectura, otro aspecto que atrae del lugar es, obviamente, el mezcal. El camino ya nos había anunciado que esta también es tierra mezcalera, pues desde Santa Catarina Minas hasta acá habíamos visto continuamente magueyes. Unos estaban sem-brados, pero la mayoría eran silvestres, que igualmente se usan para elaborar la bebida. Lo interesante es que Guegorene hace su propio mezcal....

foto8r
 

golf&spa magazine

 
golf spa cover 000

Flores, libelulas,armadillos, magueyes, aves, gatos, alebrije, cenzontles, tunas, tapires, aguilas, soles...

un caprichoso mundo de diseños y colores pintados por 26 mujeres artesanas hacen de cada botella de este mezcal una brillante pieza de colección.

Quiereme Mucho se produce en la hacienda Guegorene del municipio San Pedro Taviche, una reserva natural propia en Ocatlan, al limite con los valles centrales de Oaxaca.....

foto8r
 

The Meeting Planner Magazine

The Meeting Planner Magazine
mdc

EL MEZCAL COMO PRODUCTO TURISTICO

Originario de Oaxaca, el mezcal Quiereme Mucho es un producto totalmente artesanal, que forma parte de un proyecto

sustentable al incluir la participación de la comunida cercana a la hacienda Guegorene, donde se produce, hasta el rescate total del casco de la hacienda Guegorene, y de la capilla dedicada a la Virgen de Juquila y a San Antonio de Padua, y que ya generan fuentes de trabajo en la comunidad de San Pedro Taviche, en Ocototlan

IMG 6899